viernes, 19 de abril de 2013

EL feminismo que se cuece en la red. Pikara on line magazine.


El feminismo que se cuece en la red

La militancia a través de Internet acerca a la ciudadanía a los movimientos sociales, pero también puede hacer creer que participar en la política es compartir enlaces en Facebook. Grupos feministas virtuales nos alertan de las ventajas y desventajas del feminismo 2.0

Las pancartas se dibujan en PhotoShop, las asambleas se hacen por Skype y los manifiestos los escriben muchas manos a través de Google Docs. Las formas de activismo han cambiado con la red. Las nuevas tecnologías favorecen la creación de espacios políticos más horizontales y participativos, pero las resistencias que encuentra el feminismo en la calle también están presentes en la red. Facebook se ha convertido en un espacio de referencia para el movimiento feminista que sigue en la calle, pero también ha propiciado la creación de espacios 2.0 que trabajan por hacer de la red y de la calle lugares libres de machismo. Detrás de cada usuario o usuaria está una ciudadanía con la que el feminismo aún tiene muchas batallas pendientes.
Nos reunimos, cómo no virtualmente, con algunos grupos feministas alojados en Facebook. Son sólo algunos ejemplos del feminismo que se cuece en la red. ‘Feminismo artesanal’ tiene más de 16.000 amigos y amigas en esta red social. Todos esos ‘Me gusta’ son fruto del esfuerzo de Mar Candela, la única persona que se encuentra a cargo de este grupo que comparte información feminista, pero en ocasiones también organiza encuentros físicos: “Las redes sociales son para mí un estilo de vida. De 10:00 a 14:00 me dedico a la red”.
Las nuevas tecnologías favorecen la creación de espacios políticos más horizontales y participativos, pero las resistencias que encuentra el feminismo en la calle también están presentes en la red
No quiero tu piropo, quiero tu respeto’ está en el Facebook de más de 61.800 personas. El equipo encargado de gestionar este espacio está formado por once personas de Ciudad de Juárez (México), sólo dos son hombres: “Cuando llegamos a 21.000 usuarios y usuarias comenté con unas amigas la posibilidad de crear un colectivo”, recuerda  Ixchel Villarreal. Realizan talleres y charlas sobre igualdad de género, pero el eje central de su trabajo es evitar las agresiones que las mujeres sufren en el espacio físico.
La página ‘12 causas feministas para un 2013 menos machista’ es aún novata en la red, pero la viralidad –una de las grandes ventajas de Internet- ha hecho posible que consigan atraer en muy poco tiempo a “más de 3.000 personas que entran, comentan y comparten sus opiniones”. Gestionar tantos movimientos requiere una gran organización: “Tenemos las tareas repartidas: algunas entramos en las redes, otras al blog y otras mantienen contacto con la prensa”. Cada mes recogen una causa que podría favorecer la igualdad entre hombres y mujeres. En marzo, #PaternidadCorresponsable.
Especialista en igualdad’, con más de 7.100 ‘Me gusta’ que avalan su éxito en Facebook, está formada por una sola persona: María Barranco. Eso sí, durante algunas campañas que realizan a lo largo del año cuenta con la ayuda de familiares y amistades: “Esto es un feminismo familiar, pero me gusta poder interactuar con todo el mundo y que la página no quede retrasada, que quienes entren tengan una respuesta”. Alguna de las actividades que realizan se han consolidado con el paso de los años:  cada 14 de febrero convocan un concurso de ideas para reformular esta San Valentín e ‘Incursiones de golondrinas a la RAE‘ es una actividad anual en la que preguntan a la RAE, a través de todas las vías existentes, sobre términos sexistas.
El activismo no tiene que ser aburrido y en las últimas semanas, el feminismo 2.0 está más divertido que nunca gracias a la aparición del grupo ‘Memes feministas‘en Facebook. En la descripción de este espacio se recoge que “el cibermundo está dominado por el humor sexista, y muchos de los famosos memes son una prueba de ello. Nosotrxs lxs feministas también queremos reírnos mientras dinamitamos el heteropatriarcado”. Tienen más de 3.000 seguidores y seguidoras, que comparten y crean estos pequeños montajes que se mueven con mucha facilidad por la red.
Censura en red
El movimiento feminista es experto en salto de obstáculos y las iniciativas que surgen en la red tampoco están exentas de encontrarse ante resistencias. Detrás de cada conexión a Internet se encuentran ciudadanos y ciudadanas portadores de sus propias ideologías. ’12 causas feministas por un 2013 menos machista’ denuncia que “desde el anonimato se llevan a cabo muchas acciones contra colectivos que defienden los derechos de las mujeres y cuentan con una impunidad total”. María Barranco, de ‘Especialista en igualdad’, declara que ha sido amenazada de muerte por un hombre a favor de la custodia compartida, que llegó a averiguar su dirección personal. Ha denunciado esta acción, pero es consciente de que se trata de una situación habitual que sufren las activistas feministas en la red. “Me han hackeado también el blog, la página y el perfil de Facebook, me han invadido los trolls neomachistas”. La propia red social de Mark Zuckerberg tampoco favorece la creación de espacios libres de agresiones machistas y son incontables las censuras que han sufrido muchos colectivos feministas. ‘Feminismo artesanal’ es vetado a cada rato, pero cuentan con varias cuentas para no perder el control de la página. “Las políticas de Facebook son pésimas. Censuran pechos, vaginas e, incluso, espaldas desnudas, pero no evitan la violencia ni las groserías”, denuncian desde ‘No quiero tu piropo, quiero tu respeto’.
Yolanda Quintana es periodista experta en movimientos sociales. Investiga el impacto de Internet en el activismo y asegura que la red no siempre es un lugar seguro: “Un reciente informe de la UNESCO repasa las tácticas de los gobiernos tanto autoritarios como democráticos para perseguir o rastrear la actividad digital de los activistas. No obstante, existen herramientas que permiten incrementar la seguridad”
“Me han hackeado también el blog, la página y el perfil de Facebook, me han invadido los trolls neomachistas”.
El activismo a través de las redes sociales puede favorecer la aparición de un espejismo de participación política, que evite la participación activa en las calles. Iniciativas como la recogida de firmas por Internet se mueven muy rápido por la red sin apenas encontrarse con usuarios y usuarias que asuman su falta de eficacia. Las feministas que se encuentran detrás de estos espacios son conscientes de ello. ‘Especialista en igualdad’ aboga por lograr una consciencia real de las problemáticas que giran en torno a las mujeres porque, de otra, manera lograr el cambio resulta imposible: “Si hay conciencia real tienes que saber que los derechos y las libertades no se defienden en el sillón de casa, arropada con la manta y una cervecita”. ’12 causas feministas para un 2013 menos machista’ denuncia que Internet no es un medio democrático: “No podemos olvidar que la mayoría de las personas del mundo no tienen acceso a las TIC”. Recuerdan también que, antes de salir a la calle con las demandas, estas tienen que estar muy interiorizadas en cada individuo. “El feminismo no puede ser una etiqueta que nos ponemos en el perfil de Facebook o en la descripción de Twitter. No queremos que se convierta en una palabra bonita para escribir en una chapita prendida en la solapa de la conciencia. Ser feminista es ser persona, a partir de ahí, cuantas más personas seamos, salir a la calle será algo natural, necesario y realmente efectivo”.
Yolanda Quintana critica que se asocia el activismo en Internet a expresiones como ‘clickactivismo’ o ‘activismo de salón’ para desprestigiar el impacto de las protestas en la red. Asegura que las personas que hacen activismo en Internet también suelen ser activistas en la calle y que las acciones que nacen en la red acaban tomando también el espacio público: “En las movilizaciones en el 15-M, las redes tuvieron un papel esencial: el 82% de la gente se enteró por redes sociales, el 36% por amigos y amigas y el 32% por televisión. De los manifestantes, el 89,81% tenían Facebook, el 53,50% Twitter y el 38,22% Tuenti”. Sin internet el comentario de un policía de Toronto (“Las mujeres deben evitar vestirse como putas”) hubiera pasado inadvertido, pero sus palabras resonaron por la red, dieron la vuelta al mundo y marcaron el punto de inicio de ‘La marcha de las putas’.Detrás de esta iniciativa en Colombia está Mar Candela, promotora del grupo virtual ‘Feminismo artesanal’.
“Si hay conciencia real tienes que saber que los derechos y las libertades no se defienden en el sillón de casa, arropada con la manta y una cervecita”
Las redes sociales han hecho posible que muchos movimientos sociales lleguen a una ciudadanía que desconocía su existencia o sus demandas, pero desde ’12 causas por un 2013 menos machista’ critican que “poner un ‘Me gusta’ en una foto de las primeras sufragistas es más fácil que, por ejemplo, no reír la gracia de un chiste machista en un lugar en el que todo el mundo lo hace”. Yolanda Quintana es más optimista y afirma que las redes sociales favorecen el activismo en dos sentidos: “Permiten la autoorganización de los individuos en torno a una causa, una idea o una corriente, al margen de organizaciones preestablecidas. Facilitan también la difusión de las acciones y los discursos con autonomía respecto a los canales de comunicación convencionales, como los medios de comunicación de masas”. Quintana publicó, el pasado noviembre, junto al también periodista Mario Tascón, el libro ‘Ciberactivismo’ en el recogen que “uno de los primeros episodios de activismo online fue llevado a cabo por un colectivo que se autodenominaba “Barbie Liberation Organization” y denunciaba el machismo de los juguetes infantiles. Su acción consistió en alterar la cajas de voz de cientos de estas muñecas por las de un guerrero de acción y devolverlas de nuevo al mercado”.
La red es un espacio de encuentro para feministas -de esa parte del planeta con acceso a las TIC- que pretenden, a través de acciones colectivas e individuales, presenciales o a través de Internet, retirar del mundo muñecas y devolver guerreras. De esto sabrá mucho ahora Toni Cantó, que lanzó a la red un polémico tuit en el que afirmaba que la mayor parte de las denuncias por violencia de género son falsas. Rectificó después, pero en la red cada vez habitan más guerreras que no están dispuestas a admitir comentarios de este tipo.

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