jueves, 27 de febrero de 2014

FELIZ DÍA DE ANDALUCÍA

El “Día de la Igualdad Salarial” pone de manifiesto la persistente desigualdad entre mujeres y hombres en el ámbito laboral


Un minuto para la Igualdad

Red de Políticas de Igualdad entre mujeres y hombres en los FFEE y FC 2007-2013



El “Día de la Igualdad Salarial” pone de manifiesto la persistente desigualdad entre mujeres y hombres en el ámbito laboral
Desde el año 2011, el “Día de la Igualdad Salarial” se conmemora cada 22 de febrero en España, tomando como referencia una Resolución del Parlamento Europeo sobre el principio de igualdad de retribución de mujeres y hombres.
Se pretende concienciar a la sociedad sobre la existencia de una clara desigualdad en la retribución que perciben las mujeres y los hombres, ante la realización del mismo trabajo o trabajos de igual valor, así como sobre la necesidad de combatir dichas diferencias




El objetivo de esta efeméride es recordar que, a pesar del elevado desarrollo normativo y de los grandes avances conseguidos en materia de igualdad de trato y oportunidades entre mujeres y hombres en los últimos años, persisten importantes diferencias salariales entre mujeres y hombres, tanto a nivel nacional, como comunitario. Dicho de otra forma, todavía hoy, las mujeres españolas y europeas tienen que trabajar mucho más tiempo para ganar lo mismo que los hombres.
La Secretaría de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, a través de la Dirección General de Igualdad de Oportunidades, ha promovido diversas campañas de sensibilización en pro de la igualdad salarial, como la emisión de cupones de la ONCE con el logotipo del Día de la Igualdad Salarial así como la de un sello conmemorativo.
Los datos son elocuentes. Según datos publicados por el INE en la última Encuesta Anual de Estructura Salarial (año 2011) las mujeres en España ganan de media un 16,33 % menos por hora que los hombres (brecha salarial de género). Además, tanto esta encuesta realizada en sucesivos años, como recientes estudios en materia retributiva, evidencian que, sea cual sea su ocupación, grupo profesional, tipo de contrato o jornada laboral, incluso, independientemente de la Comunidad Autónoma donde residan, las mujeres soportan la desigualdad salarial.
A nivel Europeo los datos provisionales de Eurostat para 2011 situan la brecha salarial en España en un 17,8%, algo más de un punto y medio por encima del promedio de la Unión Europea y al mismo nivel de otros Estados miembro como Holanda, Dinamarca o Finlandia.
La fecha del 22 de febrero sirve para recordar que la brecha salarial de género persiste siendo uno de los elementos más significativos de la desigualdad entre mujeres y hombres en el ámbito laboral, todo ello, a pesar de que las estadisticas confirman desde hace tiempo, que las mujeres obtienen un mejor rendimiento académico en la escuela y la universidad y que representan un porcentaje mayor que los hombres en el número de graduaciones universitarias.
El concepto de brecha salarial de género, incluye numerosas y complejas variables que el Consejo Europeo resume en su manifiesto (2010/C345/01) vinculándolas a seis grandes aspectos:
§ La segregación horizontal del mercado de trabajo.

§ La segregación vertical del mercado de trabajo.

§ La dificultad para conciliar vida personal, familiar y laboral y la desigual distribución de las responsabilidades familiares y domésticas.

§ La falta de transparencia de las retribuciones.

§ El impacto de los estereotipos de género y su influencia en la elección de los cursos de formación educativa y profesional y en la forma en que se evalúan las calificaciones y se clasifican los empleos.

§ Las circunstancias individuales de las personas trabajadoras además del sexo, como la edad, discapacidad, enfermedad, orientación e identidad sexual, origen racial o étnico, la situación familiar o el estado civil.

miércoles, 19 de febrero de 2014

“Ya está bien de que ser mujer signifique una vida de privación, miedo e ignorancia”.

“Ya está bien de que ser mujer signifique una vida de privación, miedo e ignorancia”

La filósofas y feministas españolas, Alicia Miyares y Amelia Valcárcel, en entrevista para Milenio Digital hablan sobre la igualdad y democracia.




DANIELA MENDOZA LUNA
17/02/2014 04:10 PM
Monterrey
Pasar de la igualdad del papel para ver hechos claros de voluntad política en la democracia del país, fue el tema en el que se movieron las ideas y reflexiones de más de mil mujeres durante el seminario organizado por el Instituto Estatal de las Mujeres de Nuevo León durante la semana anterior.

Mujeres de 16 Institutos Estatales, incluyendo el Nacional, se dieron cita en el Aula Magna de la Universidad Autónoma de Nuevo León que por segunda vez es sede de este evento.

"El reto de toda democracia es lograr que las personas y las culturas entablen diálogos respetuosos, estimulantes y creativos en torno a la manera como se puede convivir en armonía e igualdad, en un marco de respeto, justicia y paz que colme nuestra aspiración", señaló Lorena Cruz Sánchez, presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES), al inaugurar el evento.

Entre las invitadas al diálogo estuvieron Alicia Miyares y Amelia Valcárcel, filósofas y feministas españolas, académicas e investigadoras, mujeres activistas en la búsqueda de la reivindicación de los derechos de las mujeres.

Para Miyares, los sistemas educativos actuales minan el avance de las democracias retrasando la igualdad entre hombres y mujeres

Valcárcel pide a las mujeres perspectiva y mucha creatividad para avanzar en esta lucha en la que si bien puede haber pocos avances, no se ha detenido, ni se detendrá.

¿Es posible la igualdad en la Democracia?

Miyares: Igualdad y Democracia casi debería ser la misma cosa, la democracia sin igualdad no sería real.

Es cierto que vivimos en un momento y situación muy compleja, donde la propia democracia de alguna manera está siendo amenazada y puede mostrar sus debilidades.

En este momento y yo creo que este es el planteamiento, ver un poco los peligros que amenazan a la democracia y por extensión al feminismo, porque de alguna manera es esa teoría política que ha perfeccionado la democracia y sus peligros son un poco el planteamiento de estos días.

Analizar no sólo los poderes en presencia como son la ciencia y la religión, sino también tratar cuestiones como la representación política, el tema de paridad, como también pueden surgir grupos dentro de la misma democracia que la pongan en cuestión y en ese sentido tratar aquellos planeamientos feministas que en vez de consolidar esta democracia pueden actuar en su contra.

Una de las debilidades en el momento actual de la democracia corelata muchísimo con nuestros sistemas educativos y el cambio que se está dando en México, en España y a nivel internacional.

Una dejación absoluta por parte de los estados para trasmitir cuales son los valores comunes que independientemente de tu forma de vida, valores y creencias, deben ser compartidos por todos los ciudadanos, y en este sentido la educación está dejando bastante de la mano la trasmisión de estos valores.

¿Se necesita renovar un pacto con la agenda de las mujeres para que avance como debe?

Valcárcel: Ese es el mayor de los problemas, cada democracia tiene suficiente presión interna, y por lo tanto, bien que mal, la agenda de la igualdad camina.

Los movimientos de involución lo más que hacen es retrasar una marcha pero no la paran, la retrasan y lo vienen haciendo así desde hace un tiempo, porque la agenda internacional es muy difícil de cumplir porque es muy compleja, porque exigiría poder coercitivamente instar a los países y no tenemos un gobierno internacional.

El problema de la libertad de las mujeres, tenemos desafíos que exigen enormes acuerdos internacionales y no tenemos nada más que pequeños foros internacionales, que como mucho llegan a acuerdos cuyo seguimientos son muy difíciles de definir.

Tenemos desafíos que son globales y un gobierno que no lo es, ni lo tendremos en el corto plazo, nadie se imagina que eso sea una cosa verosímil.

¿Cómo se ven los escenarios internacionales para que esto sea posible?

Valcárcel: A veces se es pesimista porque la perspectiva es muy difícil, yo he estado la semana pasada intentando contar a una enorme cantidad de asociaciones de familias en qué consiste la ablación.

En Europa tenemos este problema debido a la población migrante, de estos países donde la ablación es una práctica corriente, aparecen niñas en algún hospital después de que les realizaron esta práctica, en sus barrios, y con el visto bueno de los padres.

En otras ocasiones aprovechan las vacaciones y van a su país de origen y de allí regresan mutiladas.

¿Qué se hace cuando en peligro latente hay 500 mil niñas? Niñas que viven en Europa, no podemos actuar fuera.

Los únicos instrumentos que tenemos están en la ONU y el derecho internacional no tiene fuerza coercitiva.

Ya está bien de qué ser mujer signifique una vida de privación, miedo e ignorancia y de toda una serie de cosas en las que ningún ser humano ha de verse inmerso, hay que parar esto, no es mucho pero es más que hace treinta años.

Los avances se perciben poco porque los puntos de partida son diferentes...

Es una cuestión de perspectiva, viene muy bien tenerla y no sólo histórica sino también global, qué ha pasado antes y qué pasa alrededor, para saber dónde se está y con qué se cuenta.

El feminismo necesita mucho talento y mucha creatividad...